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<span>Diacotomía</span>
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<li>//Leonora// UI Template by <a href="https://lapinlunaire-games.neocities.org/" target="_blank">LapinLunaireGames</a></li>
</ul>
<hr>
<!--- credit item template --
<ul>
<li>Thing by Person</li>
</ul>
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<li>//Mangrove Monsoon// Butterfly by <a href="https://www.rachelsteely.com/artwork/mangrove-monsoon/" target="_blank" title="butterfly background">Rachel Steely</a></li>
</ul>
<ul>
<li>//Documentary Violin Cinematic [No Copyright Music] / Deep Breaths// by <a href="https://www.youtube.com/watch?v=OwEU8dPYCvY" target="_blank" title="butterfly background">Infraction</a></li>
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</span><<timed 1s t8n>> <h1>Diacotomía</h1> <</timed>>
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<h1 style="margin-block-end:0;">Primer aleteo de un huracán</h1>
<p class="subtitle">Ante el miedo y la memoria, la verdad sea dicha: ninguna primera línea sobrevive a la retórica. </p>
<hr>
<p>Mi padre le tenía miedo a las //mariposas.// Decía que en sus alas se escondía el caos, la muerte y quizá la mala suerte. Como vivíamos en una zona rural del norte de Busán, los insectos y los animales silvestres se colaban de vez en cuando en las casas aledañas. A manera de prevención, los ventanales de nuestro negocio familiar —un compendio diminuto de libros viejos y películas sin catalogar—, permanecían cerrados la mayor parte del tiempo, sobre todo en el verano. La gente tocaba el timbre cada vez que necesitaba esa última copia maltrecha de alguna enciclopedia, el dvd de una telenovela incompleta o el consejo árido y pretencioso de un anciano fisgón. </p>
<p>La dinámica en el vecindario siempre era la misma. Saludos cortos y cordiales; sonrisas amenas que quitaban un peso del alma; compras espontáneas con billetes menudos y monedas desgastadas por el trueque, por el anhelo y tal vez por la convicción. Mi //Appa// era uno de esos antiquísimos habitantes de la zona. Casi se podría decir que hacía parte de la población fundadora. Según me relataba, él se había mudado a ese distrito unos treinta años antes junto a mi madre, cuando todavía eran muy jóvenes. En su momento, él era un simple chelista desempleado y ella era una joven poetisa desesperada. Unos cuantos años después, mi hermano //mellizo// nació. </p>
<p> Jae-Woon y yo éramos dos mundos distintos. //Él nació para la grandeza y yo crecí en la confrontación.// </p>
<div class="choice">
[[Renacer en la grandeza.|GRANDEZA]]
[[Cuestionar la confrontación.|CUESTIONAR]]
</div><p>Mi primera cercanía con el caos traía fuego en los costados. </p>
<p>Todavía me persigue, //me impresiona su nitidez.// </p>
<p> Recuerdo que mi //Eomma// sostenía una nueva bufanda con un patrón muy especial; bordaba al infortunio con el filo de la aguja. Las mariposas azules que ella tanto perseguía en accesorios y fotografías, al fin cobraban vida en alguna creación propia. //Mamá las adoraba.// Decía que las mariposas eran sagradas y hermosas, y por eso —en aquel entonces—, nuestras puertas y ventanas permanecían abiertas de par en par.
</p>
<p> Eran tiempos distintos. Mi progenitora se tambaleaba con una gracia silenciosa; la vieja mecedora que tanto frecuentaba ya no daba para más, pero ella no la soltaba. Siempre alegaba que ningún otro mueble que tuviéramos en la casa se sentía igual. Prefería el confort de lo que ya conocía, y se aferraba a esa calidez infinita que a veces traen consigo los recuerdos sin color. A sus pies reposaban unas pantuflas cómodas y pintorescas que mi //Appa// le había traído de Seúl en uno de sus tantos viajes, y yo le hacía compañía desde un sofá cercano que me permitía observarla con claridad. </p>
<p> Mi madre se llamaba Kim Hae-Woon. Siempre pensé que tenía un lindo nombre. Con esos ademanes tan pulcros y amigables, cualquiera llegaba a pensar que no había rastro alguno de furia ni miseria en una dama tan bella. </p>
<p>“//¿Qué escucharemos hoy?”//, inquirió de repente. Era una de esas noches frías y dispersas que tanto consternaban el panorama en las costas más cercanas. Mientras ella se deleitaba con el retazo de un aleteo índigo y casi imaginario, yo le dije... </p>
<div class="choice">
[[“No tengo nada en mente, ¿y si lo dejamos fluir?”|FLUIR]]
[[“Eomma, ¿y si toco la canción que te gusta?”|FAVORITA]]
</div>
<p> La nostalgia y la melancolía eran sus marcas predilectas. Lo podía apreciar en las melodías que ella canturreaba, en los periódicos de antaño que ocultaba bajo la cama, o en ese cúmulo de facturas —destrozadas y casi diluidas—, de tiendas viejas, regalos, ofertas y retratos. Había todo un rito de iniciación en torno a la memoria y a la repetición; ¿cómo no seguirle la corriente en escenarios poco elocuentes que diluían el carácter con el poder de la ilusión? </p>
<p> Me acerqué a ella, portando conmigo la vieja guitarra de mi padre. Era una de esas hermosas reliquias empolvadas y curvilíneas, fieles portadoras de romances y rupturas. Tomé una pequeña silla plegable y le dediqué una sonrisa cálida a mi progenitora. Ella ni siquiera se inmutó. Me miró por encima de sus lentes, expectante. </p>
<p> //“Eomma, ¿y si toco esa canción que tanto te gusta?”// </p>
<p> //“¿La que escuchamos siempre cuando llueve en navidad?”// </p>
<p> Asentí con entusiasmo. El fantasma atrevido y fugaz de la satisfacción se dejó entrever en su rostro. Algunas líneas de expresión resaltaron con sutileza, y cuando la balada más desgarradora tomaba forma en la sombra de mis labios, una pequeña corazonada se robó toda mi atención. ¿Acaso la anticipación tenía tanto poder cuando se trataba de un relato, de un anhelo o quizá de una composición? </p>
<p> Asumí que las canciones y las coplas de moda también tenían su precio y formaban parte de la historia familiar. Mi madre no era tan pesimista como me lo hacía creer, con esa gestualidad tan frívola y premeditada. En contraste con ese nombre bello, con los ademanes angelicales y ese pudor tan estudiado por alguien que no conocía el mundo pero sí sabía cómo prevalecer en él, los primeros atisbos de una pasión burocrática y casi infundada poco a poco empezaron a tomar color, matiz y un nuevo tipo de cordel. </p>
<div class="choice">
[[Alargar|ALARGAR]]
[[Interrumpir|INTERRUMPIR]]
</div><p> //“¿Lo dejamos fluir?”//, le pregunté de vuelta. Todavía no estaba demasiado convencido con la propuesta, pero no quería decepcionarla cuando se veía tan tranquila y dispuesta a escuchar. Agarré la vieja guitarra que siempre reposaba en algún punto contra el suelo y el ventanal, y empecé a divagar entre métricas y notas que nunca se habían conocido, ni tampoco terminaban de encajar. </p>
<p> //“Me agrada la idea. Me gusta cuando eres así, de esta manera”//, comentó con suavidad. Su atención se dispersaba entre el hilo azulado y los susurros del viento que se colaban por el tragaluz, y yo fingí que no la escuchaba, que no sabía de qué hablaba. A veces me tocaba así; evadía el ritmo de mi propio desasosiego con sonatas incompletas y una expresión afable. Era casi una normativa esclavista, silenciosa. Mi madre se contoneaba entre la ironía y la sutileza, y yo le rendía honor a esos momentos irrepetibles. Me imaginaba que así podría obtener algún tipo de redención o consuelo cuando la situación de verdad lo ameritara. </p>
<p> Como era de esperarse, no emití palabra alguna. Una vieja remembranza de //trot// afloró en ese momento, y ella de inmediato la reconoció. No cantó en voz alta, no movió los hombros ni la cabeza para marcar el compás. El único indicio que yo tenía de que ella realmente disfrutaba de mi interpretación, era ese arqueo disimulado —y casi natural— que se notaba entre sus cejas; las arrugas sobre los párpados, la cadencia sutil de quién ha visto muertes y guerras pero aún así confía en las llagas del amor. </p>
<div class="choice">
[[Tocar la canción completa|COMPLETA]]
[[Interrumpir la melodía|INTERRUMPIR]]
</div><<timed 1s t8n>>
<h2 style="margin-block-end:0;">inhalé.</h2>
<hr>
<</timed>>
<p> La construcción de la identidad no era un tema que me interesara. De algún modo, siempre la di por sentada. Al crecer en una familia tan cerrada y tradicional, siempre se me daba esa certeza vacía y enfermiza de que yo era parte de algo más grande e importante. Amoldarme a ese furor cínico y casi onírico pronto se convirtió en el peor de los vicios; ante el más mínimo inconveniente, siempre perdía la razón. </p>
<p> Mi madre, además de ser una dama cautelosa y bastante hábil con las agujas, también era una especie de matriarca y titiritera: la bondad de sus acciones siempre traía un costo detrás. Yo nunca me lo esperaba. Ante cada atisbo de benevolencia y genialidad, tres injertos de súplicas y frivolidades terminaban de adornar el marco. Era algo cómodo, sutil. De alguna manera, esperar siempre su patronaje y dirección se asemejaba bastante a la posesión de un nombre real. La sonrisa satisfecha, el asentir con la cabeza. Pensaba que si hacía todo a la perfección —tal y como ella lo decía—, algún día sería el mejor. Y es que solo era cuestión de escudarse, mirarla, mofarse y callar. Era una mezcla peligrosa de ego, infortunio y quizás de idolatría. Pero esta no era una devoción genuina y próspera. </p>
<div class="choice">
[[Iba muchísimo más allá.|MÁS ALLÁ]]
</div><p> Cuando la canción terminó, hubo un silencio sutil y fugaz entre nosotros. El sabor de la amargura se extendió por todo mi paladar, y los dedos se aferraban a las cuerdas de la guitarra con una familiaridad absurda y enfermiza a la vez. Mi //Ommani// seguía tejiendo, despreocupada, como si unos cuantos minutos antes no hubiera prendido el fuego sobre el asador. </p>
<p> //“Estuve hablando con papá la otra noche”//, dije de repente. Aunque no tenía la intención de sostener una conversación, mi cerebro había reaccionado demasiado tarde. La brillante aguja de crochet se quedó atrapada entre unas cuantas hebras. La mirada de mi progenitora volvió a posarse sobre mí, y yo sentí una mezcla extraña entre preocupación y gozo. </p>
<p> //“¿De qué hablaron?”// </p>
<p> //“De mi futuro. De lo que quiero hacer y lo que no”.// </p>
<p> No me dijo nada. Aun así, proseguí. </p>
<p> //“Quiero hacer música. De manera oficial, me refiero. Quizá pueda ir a Seúl a probar suerte, ver cómo salen las cosas...”// </p>
<p> Un sonido estrangulado se escapó de su garganta. Yo me detuve por un segundo, expectante. Mamá no dejaba de mover sus dedos con esa gracia estudiada y adquirida que siempre concluía de la misma manera: su nueva invención daría de qué hablar. La mayor parte del tiempo tejía bufandas, abrigos, protectores para el invierno. No obstante, lo que marcaba la diferencia entre cada diseño y propuesta era el estilo, la intención. </p>
<p> Siempre pensé que mi madre podría estar destinada a retos más enriquecedores, que su talento podía llegar a más personas... Pero ese no era el caso. Aquella prenda en particular traía un montón de reclamos y supersticiones de antemano, y no tenía ni la menor idea de qué tanto me podría afectar. </p>
<p> //“Ah, bien”,// contestó. Remató un borde, y luego metió más hilo en otro ojal. //“¿De qué vivirás?”// </p>
<p> Me encogí de hombros, pensativo. </p>
<p> //“Bueno, tal vez podría tener un empleo de medio tiempo”.// </p>
<<timed 7s t8n>>
<p> //''Hilo, hilo, agujero. Hilo, hilo, filo.''// </p>
<</timed>>
<p> //“No lo repetiré otra vez, YoungJae. Dime, ¿de qué vivirás?”// </p>
<div class="choice">
[[Responder|RESPONDER]]
[[Callar|CALLAR]]
</div><<timed 1s t8n>>
<h2 style="margin-block-end:0;">exhalé.</h2>
<hr>
<</timed>>
<p> En tiempos pretéritos, ninguna dinastía sobrevivió a la expectativa. La manera en la que el ser humano puede sobrellevar o no la decepción de la mortalidad, solo puede comprenderse a través de la mentira. </p>
<p> Tal vez por eso mamá me miraba con ese gesto condescendiente y un tanto caótico; en el fondo ella esperaba algún placebo intangible para la furia y la deslealtad. //¿En qué estaba fallando? ¿Realmente me había saltado algún paso importante?// </p>
<p> Ese silencio incómodo que se instaló entre nosotros, no era más que un imperio de alegorías entre el rechazo y lo insensato. //Por un instante el miedo me gobernó.// La gran pregunta de qué haría a continuación todavía pululaba en el ambiente. </p>
<p>
<<linkreplace "En el fondo me combatía" t8n>>Un angustia insólita amplificaba<</linkreplace>> el deseo de morir. El fantasma de la indecisión <<linkreplace "aparecía frente a mí" t8n>>marcó el terrible principio del fin<</linkreplace>>. <<linkreplace "Me temblaban las manos" t8n>>Sentía un frío terrible que me congelaba las raíces de la cordura, el espíritu y las plantas de los pies<</linkreplace>>. Quise decirle en ese instante que no tenía idea alguna de lo que haría, pero que estaba dispuesto a darlo todo para <<linkreplace "ganar(me) de vuelta" t8n>>perder(me) otra vez<</linkreplace>>.
</p>
<div class="choice">
[[Abrí la boca y susurré veneno.|VENENO]]
</div>
<h2 style="margin-block-end:0;">¿y entonces qué?</h2>
<<timed 1s t8n>>
<p>
<<linkreplace "❝소리를 잃은 작은 파랑새야❞" t8n>>❝Soy como un pajarillo azul que perdió su voz❞.<</linkreplace>>
//''—HALAZIA''// <a href="https://youtu.be/SszP3hlQ55Y" target="_blank">by ATEEZ(에이티즈)</a>
</p>
<</timed>>
<hr>
<p> Pocas cosas me pesaban más que un silencio misericordioso. La penuria dolía el doble cuando era congénita y premeditada, casi-casi como el preludio de una tormenta o el veneno de un alacrán. </p>
<p> Ante una posible reacción violenta por el desaire de lo impreciso, decidí que mi mejor arma en una situación tan desfavorable era el desafecto por lo real. Dejé de estar presente en el momento, porque pensar en el //vivir-é// me amarraba un nudo en el pecho y clavaba una daga en mi espalda. </p>
<p> De mi boca no salió sonido alguno, ni rastro ilegítimo de las palabras (in)adecuadas. En su lugar, el temblor sutil de ese brebaje que tanto karma me arraigaba, entre nota y nota a duras penas me susurró. Sin mirar en retrospectiva, bien podía hacer un alto para... </p>
<<timed 1s t8n>>
<div class="choice">
[[Colgarme de la cuerda.|COLGARSE DE LA CUERDA]]
</div>
<</timed>>
<<timed 1s t8n>>
<p> //O simplemente ''SER''.// </p>
<</timed>>
<<timed 1s t8n>>
<h2 style="margin-block-end:0;">La dama me observó.</h2>
<</timed>>
<hr>
<p> Cualquier atisbo de cordura o genialidad se desvanecía por la impaciencia. </p>
<p> Los primeros acordes de la canción me demostraron esa gran desconexión que había entre mi alma y el fantasma de ella. Solo bastaron unos segundos, unos acordes. Lo demás se divulgó entre la falacia y el soporte de no dejarse creer. </p>
<p> //La trampa, el interludio. El vacío de puentes y de mundos. // </p>
<p> Mi madre me miraba con ese desconocimiento de quien ha perdido la cabeza pero nunca la memoria. De su aura se desprendía ese aire de reproche y de insuficiencia acumulada; aquel era un momento sagrado y yo lo había sacrificado. </p>
<p> //“YoungJae, ¿por qué te detienes?”// </p>
<p>¿Por qué no lo haría? </p>
<p> El silencio nos inundó de nuevo. La petición verbal sobraba, era plana e innecesaria. Empero, ella insistía en marcar una parte de su territorio, en hacerse escuchar. Quería que el precio a pagar por el eco de un instrumental tuviera sentido y origen en la intención de su paladar. El secreto estaba en la entonación, en toda la intención que pudiera ocultar. </p>
<p> La apostasía por la retórica era el mal principal de nuestra patria y morada. Aunque los vecinos eran alegres, sonrientes y amigables, cada atisbo de humanidad tenía escrúpulos y metaficciones. Todo lo que nos hacía humanos, nos volcaba a lo sobrenatural. Era una dimensión cósmica, incluso corrosiva. //Era humana y surrealista.// </p>
<p> Enfoqué mi atención en el instrumento. Le debía pasión, coraje y quizá un poco de respeto. Pero aquella noche era viernes, y estaba en casa con <<linkreplace "//Kim HaeWoon.// " t8n>>''Mamá. Eomma. Ommoni.'' <</linkreplace>> No tenía escapatoria. La función continuaría. </p>
<div class="choice">
[[Entonces, toqué el resto de la melodía.|COMPLETA]]
</div> <p> El nacimiento de Jae-Woon no tuvo precedentes. </p>
<p> Nació por la presión, por la sorpresa, por la angustia de merecerse en el culto de lo ideal. Si algún día se me permitiera detenerle para interrogarlo, seguro le mencionaría esas mil cosas que todos veían, pero él nunca parecía distinguirlas. La clave real para comprenderlo estaba en el vaivén de sus anhelos, en la reacción ante el jolgorio y la faena, en esa calma sutil ante cualquier indicio de pérdida o de tormenta. Todas y cada una de estas facetas eran líneas estudiadas, premeditadas. Estaban hechas desde el rigor de la ausencia y quizá de la negación. </p>
<p> Según él, nadie tenía pistas concretas sobre el amor y la rivalidad, ni siquiera los artistas. Definir el valor de los sentimientos y todo lo que se oponga a ellos era una posibilidad insólita, una alianza impensable. El susurro de las ideas no se demarcaba por ser una evidencia robusta ni mucho menos elocuente; los románticos no evitaban el desastre. Con Jae-Woon, barajar todas las posibilidades era un requisito, un paso obligatorio si se quería preservar algún retazo de moralidad. Él estaba diseñado para ser feroz, voraz e implacable. //¿Acaso todas las estrellas surgen, nacen y mueren en las pobres fantasías de un tonto como aquel?// </p>
<div class="choice">
[[Tal vez yo mismo lo soñé.|TAL VEZ LO SOÑÉ.]]
[[O quizás me equivoqué.|O QUIZÁ ME EQUIVOQUÉ.]]
</div><p> La escuchábamos en navidad por nostalgia y por costumbre. Una triste balada borrosa y poetizada se había convertido en el lugar seguro de nuestros sueños y pesimismo. Nunca comprendí el verdadero origen de este gusto tan particular, pero puedo asumir que la primera responsable de los dolores y las tradiciones fue la //ausencia// de mamá. </p>
<p> Siempre estuvo ahí, eso es algo que no puedo negar. La veía temprano en las mañanas, cuando las vecinas salían a las calles y ella de inmediato se ponía a cotorrear. //Appa// solía concentrarse en las clases privadas de chelo y de violín que recibía Jae-Woon, y eso me dejaba a mí con una falsa sensación de abandono y aprehensión. </p>
<p> Cuando llegaban las festividades, de repente el cuchicheo y las marañas pasaban a un segundo plano. //Eomma// se acordaba de su vida antigua, de sus padres y de sus abuelos, y todos en la casa empezaban a pagar por ello. La gracia de sus acciones se tornaba chirriante, presuntuosa. Lo podía percibir incluso en las canciones replicadas y profanadas por un sentimiento insulso y desleal. </p>
<p>//“Y otra vez...”,// canturreé. </p>
<p> Entonamos el último coro por segunda vez. Me negaba a concluir el momento, a dejar de recordar. No quería soltar ese presagio escandaloso; estaba seguro de que nada podría salir bien. Mis reproches y esa inseguridad acumulada que ya se había transformado en orgullo y en ira, surcaban esa cadencia tan propia y metódica de quién ama destruirse y nunca deja de complacer. </p>
<div class="choice">
[[Tocar, tocar. Cantar hasta el final.|COMPLETA]]
</div>
<p> El primer indicio de genialidad lo facilitó un antiguo violín. Mientras yo me apasionaba por el ritmo y las guitarras, Jae-Woon estaba fascinado con la quietud de lo clásico. Nunca terminé de comprenderlo, hasta mucho tiempo después. Supongo que la mayoría de nuestros sesgos y conspiraciones solo son el reflejo de lo que anhelamos y lo que tememos. Pero con él, las cosas nunca fueron de esa manera. </p>
<p> En la noche de su primer recital, mamá y yo nos quedamos en casa. Fue un viernes en la noche. Yo decidí pasar el tiempo con nuestra progenitora porque ella no era un alma devota de la solemnidad académica, y además, se quedaría sola en casa. Nuestro padre si era un fiel comulgador de la meritocracia y del arte en exhibición. Quizá por ello nuestra familia se dividía en dos mundos, en dos casillas alegóricas e imposibles de clasificar. </p>
<p> Persiguiendo una vieja tradición de filósofos y mercaderes, en casa nos dieron a escoger entre un montón de cuerdas y recortes. Al principio, //Appa// no quiso mostrarnos los instrumentos originales. Solo puso un montón de cuerditas una al lado de la otra, y luego nos hizo tantearlas, tocarlas al gusto. Uno de nosotros escogió... </p>
<div class="choice">
[[La cuerda más gruesa.|LA CUERDA MÁS GRUESA]]
[[La cuerda más delgada.|LA CUERDA MÁS DELGADA]]
</div><p> La mayor sorpresa se reveló en un pequeño recital. //Debía modelar un orgullo empático, envolvente, casi frívolo en sí mismo.// Esa era mi responsabilidad. Si nacer en un entorno dramático y poco apreciativo me había enseñado algo, era esa capacidad de sonreír con una naturalidad tan bella que resultara aterradora. </p>
<p> Una marea de presagios y resentimientos me corrompía mientras miraba al favorito, al genio, al prodigio de las partituras incompletas. Equivocarme sobre su situación, contexto y posición no era algo que diluyera mi temor al sacrificio. Estábamos en páginas distintas, en contextos que no dejaban de contrastar. </p>
<p> Y entonces en mi mente apareció una idea fugaz, incoherente y abrasadora: </p>
<p> //“¿Y si cambiamos de lugar alguna vez?”// </p>
<p> Mi hermano me devolvió la mirada a través del espejo. Su cabello oscuro y prolífico caía con una gracia extraña y silenciosa, cubriendo algunas partes de su frente que no le favorecían la mayor parte del tiempo. Su expresión consternada y confundida me causó gracia, no me costaba demasiado admitirlo. Al principio, <<linkreplace "no me respondió. " t8n>>ninguno de nosotros lo entendió.<</linkreplace>> </p>
<div class="choice">
[[Podíamos morir al sueño de perdernos.|MORIR A UN SUEÑO]]
[[Podíamos construir otro nombre bajo los cielos.|CONSTRUIR UN OTRO]]
</div><p> Jae-Woon escogió la cuerda de una guitarra. Yo tomé la del violín. Papá acondicionó cada instrumento con calma y luego los entregó. </p>
<p> Los problemas afloraron cuando mi hermano demostró una empatía casi natural por cualquier tipo de sonoridad, y yo no era capaz de adaptarme a mi nuevo destino. </p>
<p> //El destino como tarea, como premonición, como el vacío entre las ideas; muros, mareas e hileras de fuego y de cartón. El vacío se presentaba y tomaba forma cuando yo me dormía y anhelaba lo que el otro despreciaba.// </p>
<p> Era algo absurdo. Aunque crecíamos a la par, yo me quedaba de brazos cruzados viendo cómo mi hermano poco a poco se convertía en //una versión mejorada de mí.// Y no lo soportaba. La cuerda de la guitarra pronto fue arrebatada; me esforcé para tocar igual o mejor que él. Lo que sentía no era envidia. <<linkreplace "Lo que sentía era miedo, aflicción." t8n>>Le tenía pánico a mi propia creación.<</linkreplace>></p>
<p> Y entonces llegaron los viernes. Mamá se quedaba sola en casa, papá llevaba a la estrella de la familia a múltiples conciertos y eventos. Yo me quedaba entre las mismas cuatro paredes de siempre, viendo cómo //la dama//, la progenitora cosía y bordaba a las pesadillas del patriarca. A ella también se le debía reverencia. A ella también le agobiaba mi querer. Por eso nunca me rendía, y en cambio prefería... </p>
<div class="choice">
[[Colgarme de la cuerda.|COLGARSE DE LA CUERDA]]
[[Tirar de un extremo de ella.|TIRAR DE ELLA]]
</div><p> Jae-Woon escogió la cuerda del violín. Yo tomé la de la guitarra. Papá acondicionó todo para el gusto de cada uno, y recuerdo el gesto de reproche que él me dedicó apenas me entregó el instrumento. </p>
<p> //“¿Te sientes satisfecho? ¿Crees que esto podría funcionar así?”// </p>
<<timed 1s t8n>><p> <<linkreplace " No comprendí lo que me decía." t8n>>Fingí, mentí.<</linkreplace>></p><</timed>>
<p> //“Funcionará”,// le dije. Estaba seguro de que todo saldría a la perfección. No había escapatoria. La posibilidad de obtener una realidad distinta se desplegaba justo enfrente de mis ojos. Podía tomar rienda suelta de ese mundo que me pertenecía, con todo y nombre propio, y nadie saldría herido. //Solo era mi cabeza, el relato sin forma y yo contra todo lo demás.// </p>
<p> En mis manos sostenía la última respuesta. Tenía la fuerza, la voluntad y el orgullo de escoger. También tenía la fachada perfecta. </p>
<div class="choice">
[[Bien podía colgarme de la cuerda.|COLGARSE DE LA CUERDA]]
[[O tirar de un extremo de ella.|TIRAR DE ELLA]]
</div><p> La cuerda como memoria, como familia, como renombre. La cuerda como todos esos anhelos que me persiguen entre sueños (y nunca puedo <<linkreplace "despertar en ellos)." t8n>>vivir en reverso).<</linkreplace>> La cuerda como ese viernes, como ese preciso instante en el que vi a mi madre a los ojos y temí por los otros. Tuve miedo por mi padre, por mi hermano, por la sangre de mi sangre. </p>
<p> ¿Qué les esperaba a ellos, si el peso de mis hombros brincaba de rincón en rincón hasta romper alguna órbita o quizás un corazón? </p>
<p> No era posible ni intuitivo, el llegar a imaginarme que tener un sueño propio sería el calvario de otros. Nunca lo pensé así. Pero la falacia del talento, de la condescendencia, del que se resigna a //vivir-lo// todo con las uñas y contra el peso de la obsolescencia, me llevó a ese límite. </p>
<p> Para la física de los humanos, los objetos inanimados no tienen formas de sentirse, de removerse más allá de lo tangible. Y sin embargo, en ese momento, pude sentir como las cuerdas de la vieja guitarra de mi padre empezaban a desprenderse, a saturarse. Se enroscaban entre mis dedos y poco a poco iban subiendo. Querían quitármelo todo, incluyendo la respiración. </p>
<p>No podía escuchar nada más. La cuerda ahora me hablaba, me susurraba cosas indecibles sobre el arte, el consumo y la venta de la pasión. Me preguntaba mil pormenores sobre la mentira y la verdad. “//¿Por qué intentarlo cuando nunca pudiste ser el mejor desde el inicio?”//</p>
<p> Me remití a lo prohibido. <<linkreplace "Respiré en voz alta." t8n>>(Sangré ahí mismo sobre la silla, perdí la cordura entre la neblina).<</linkreplace>> </p>
<div class="choice">
[[Bien podría ser el mejor.|SER EL MEJOR]]
[[O podría romperlo todo por amor.|ROMPER]]
</div><p> JaeWoon era el tipo de persona que todos volteaban a ver. Poseía un talento intrínseco, casi sobrehumano. La mayor parte del tiempo se la pasaba quejándose de ello, pero nadie en casa le prestaba demasiada atención. El magnetismo de mi hermano casi siempre se disfrazaba de ensoñación y de autosuficiencia, como si el ojo humano tuviera la potestad de hacer o deshacer cualquier instinto de voluntad. </p>
<p> Entre más pasaba el tiempo, más me convencía de que el abismo entre nosotros era imposible de ignorar. Nuestros padres reconocían cada fortaleza y limitación, pero nunca comprendí esa belleza tan doliente que abrazaba a la incomprensión. </p>
<p> Preguntarse qué diablos pasaría en una vida alterna —más drástica y menos pesimista—, no ayudaba demasiado en la situación. El problema no era estético: era político y pretérito. La manera en la que nuestra obra y creencia nacía y desembocaba en los primeros días del infante herido, hacía que perdiéramos cierto furor por el ahora, por lo nuestro, por el castigo de ser el mismo hombre en mundos que ni siquiera eran los nuestros. </p>
<p> La esencia de //Jae// era fría y premeditada, como si //Appa// le inculcara una muralla impenetrable un día a la vez. Y mientras ellos estaba en ese cruce de poderío y jovialidad, yo me decantaba por el más sucio de los placeres: me había enamorado del veneno de la musa, y //Eomma// necesitaba sacarme de ahí. <<linkreplace "La dama quería que sus hijos dejaran de soñar." t8n>>//Mi hermano ni siquiera estaba en la grandeza, y yo tampoco me ahogaría en ella.//<</linkreplace>>
</p>
<div class="choice">
[[¿Y quiénes éramos más allá del caos y las estrellas?|FATAL]]
</div><p> Excelencia, excedente, el martirio en el que espera. La manera en la que mis dedos (siempre) suplicaban por una pausa, por una respuesta certera. El tacto también clamaba por ser entendido, por ser estudiado, por ser apreciado entre los músicos y los //erráticos.// </p>
<p>El ego se estremecía por esa ausencia de lo romántico, de lo cliché. </p>
<p> //Eomma// no quería más artistas y //Appa// necesitaba que alguien más cumpliera su sueño. ¿Cómo podría ser el mejor si todos me percibían como un //intento// y no como el //producto// completo? </p>
<p> Esa prisa, esa necesidad de ser validado a cómo diera lugar era un síntoma. //Estaba enfermo de la cabeza.// Anhelaba las caricias tímidas y frías que los demás percibían cada vez que algo los destruía, y a cambio, obtenían redención. No era una cualidad muy propia de quién se estima y aprecia lo que hace con su arte, pero si el título más humanista me quitaba cualquier posibilidad de tener un nombre nuevo, entonces el sacrificio era requisito promedio. </p>
<p> //”¿De qué viviría si papá no hubiera dispuesto de su ego?”// </p>
<p> //“¿Qué intentas decir?”,// me habló una mujer. Se parecía a mi madre, sabía que era ella, pero la sentía tan lejana que ya no sabía cómo hablarle o reconocerla. Entre más intentaba ponerle un rostro para enfocarla, más desorientado me encontraba. </p>
<p> //“Papá nos entregó la potestad de hacer música o no. ¿Crees que tu hijo estrella recibiría la misma gloria y atención de no ser por eso?”// </p>
<p> //“JaeWoon es un caso excepcional entre muchos. Lo hecho, hecho está. Tú estás aquí cantando baladas, y él está en una sala de conciertos enorme, haciéndome sentir orgullosa aunque en el fondo no estoy de acuerdo con lo que hace”.// </p>
<div class="choice">
[["¿Y por eso la dama teje lo que el otro teme?"|TEJER]]
</div><<timed 1s t8n>><h3> <<linkreplace "디-리릭" t8n>>de-lírico<</linkreplace>></h3><</timed>>
<p> Tenía sangre en los dedos, pero no había residuo alguno entre mis venas. Esa debió ser la parte más controversial. Pero en cambio, un instinto de realización me despertó: esto era una advertencia, no podía dejarme ganar. El apego por el eco de la madera, por las notas y las miradas de apreciación pasaron a un segundo plano, y con un movimiento errático y poco premeditado, rompí mi escudo y mi sigilo en un millón de trocitos. </p>
<p> Había gritos, desafinaciones; el presagio de una buena canción se desbordaba por las emociones. La conversación fallida y la escena sin terminar se volvían a replicar en mi cabeza. //De nuevo, había fracasado. // Nunca lograba completar la idea, nunca le hacía justicia a esa imagen distorsionada que tenía del mundo en el fondo de mi cabeza. </p>
<p> Los falsos vecinos, la historia de amor, el nacimiento de un hermano que siempre cobraba vida por encima de mi voz. Todo eso empezó a desmoronarse, pero ningún estímulo logró desengancharme. </p>
<div class="choice">
[[¿Por esto le temían al encanto de la mariposa?|TEMER]]
</div><h3> El aleteo. </h3>
<p> El argumento siempre recaía en eso. //Appa// me sentaba sobre su regazo y me relataba la misma historia: una pequeña mariposa azul instauró el caos en un pueblito de lodo, hierro y marfil. Aunque sonaba surrealista, la seriedad de sus expresiones me mantenía concentrado. </p>
<p> //“Era un panorama terrible, sanguinario. Mis padres adoptivos salieron corriendo de ese lugar, pero nunca miraron atrás.”// </p>
<p> //“¿Por qué?”// </p>
<p> //“Si la mirabas, te quedabas ahí para siempre. Dabas vueltas y vueltas hasta morir.”//</p>
<p> //“Pero las mariposas son bellas. No creo que eso sea culpa de ellas”,// refuté. No me parecía muy lógico que ese animal tan bello que mamá siempre plasmaba en todas partes, en realidad tuviera un trasfondo tan letal. </p>
<p> //“De eso se trata, chico. No se trata de que sean bellas y por ende, inofensivas. Se trata de que esa belleza atrae tanto, que incluso se percibe como terror. En el aleteo de esas polillas, se movían un montón de fuerzas y magnetismos. Mientras nosotros permanecemos aquí, al otro lado del mundo existe otra versión de nosotros que no se permite //ser ni estar//. Pronto sabrás de qué hablo, <<linkreplace "YoungJae" t8n>>JaeWoon<</linkreplace>>.”//</p>
<div class="choice">
[[¿A quién le hablaba esta vez?|SUEÑO]]
</div><h3>¿Qué voces estoy escuchando? </h3>
<p> Siempre me pregunté por qué la voz de mis pensamientos se parecía tanto a ese tono de //falsete// que a veces utilizaba para cantar. Con el paso del tiempo comprendí que mi voz era un instrumento como cualquier otro, y mi mente era una maraña de recuerdos y sueños sin final. Ante una falta de dirección apropiada, empecé a establecer ciertos paralelismos entre el tejido de una araña, el arte de mi madre y la angustia de querer ser revelado, expuesto al subsuelo. </p>
<p> Me parecía una fantasía. Entre más escuchaba negativas, más enfático me ponía. Esa escena de mi //Ommoni// diciéndome que no podía subsistir con los restos de mi alma, de mi nombre y mi //vida// entera; la evocación de mi //Appa// con la guitarra, el violín y una sonrisa enfermiza en su cara...</p>
<p> <<linkreplace "내 꿈은 죽었나요?" t8n>>¿Han muerto mis sueños?<</linkreplace>> </p>
<p> <<linkreplace "제가 미쳐가는 건가요?" t8n>>¿Estoy enloqueciendo?<</linkreplace>> </p>
<p>//Hilo, filo y destino.//</p>
<div class="choice">
[["De una vez por todas, me dejo de escuchar..."|SUEÑO]]
</div><h1 style="margin-block-end:0;">Memorias de un huracán</h1>
<p class="subtitle">¿Qué pasa cuando el infante nunca deja de soñar?</p>
<hr>
<p>Mi padre le tenía miedo a las //mariposas.// Le recordaban a su viejo hogar en la frontera del país. Como vivíamos en una pequeña zona campesina, el ruido y las discusiones de los vecinos nos llegaban muy de vez en cuando. //Appa// quería tener un negocio familiar, pero el dinero no alcanzaba. A duras penas cultivaba un pequeño campo de papas y zanahorias. //Allí no había muchas mariposas.// </p>
<p> No vivíamos en un vecindario amigable; los vecinos nos odiaban. Las ancianas tenían un mal concepto de mis padres, y algunos niños de la zona pensaban que mi //Eomma// era una bruja malvada. </p>
<p> Cuando //Appa// descubrió que yo era como él —porque me gustaba la música y quería ser uno de los grandes alguna vez—, de inmediato se lo hizo saber a mamá. Ella nunca estuvo de acuerdo. Repudió mi interpretación de JaeWoon desde el primer momento.</p>
<div class="choice">
[[¿Acaso me rendí?|NEGAR]]
[[¿Lo habré romantizado?|RECONOCER]]
</div><h3> Mareo y parpadeo. </h3>
<p> En un abrir y cerrar de ojos, los viernes en bucle se transformaron en una realidad. Podía deambular en dos encrucijadas distintas, sin distinguir muy bien entre la cal y el cristal. Eso le daba cierto encanto a la situación. Lo podía percibir como una respuesta automatizada; mi mente rechazaba cualquier indicio de poesía y distorsión. Llegado a ese punto de inflexión, barajado por el murmullo de los que pecan y nunca regresan, empecé a comprender el terror de mi padre y la insolencia de mamá. </p>
<p> Más que sentirme indigno por un logro que no era mío, //yo sabía// que era un impostor. Esa verdad se detallaba cada vez que intercambiaba miradas con el tipo del espejo, con la dama que tejía o el varón que me moldeaba. </p>
<p> Sucedió en un recital, sucedió en una vieja casa. Me perdí entre los anhelos de alguien que no se conocía, no se cuidaba y tampoco se amaba. </p>
<p> En pocas palabras, //__me perdí dentro de mí.__// </p>
<div class="choice">
[[Nací para la grandeza, y luego me perdí dentro de ella.|CIRCULAR]]
</div><h3> Suspiro sin eco. </h3>
<p> Ante la más indistinguible de las primicias, nunca me quedé con las dudas. El asunto de las memorias, los anhelos y ese extraño alter ego que me perseguía por doquier, lejos de ser un castigo impuesto, era una decisión que yo prefería mantener. </p>
<p> Pudo ser el masoquismo, pudo ser la insatisfacción. El origen me ha quedado claro, pero el destino es impreciso.
<p> //Eomma// solía decir que, antes de ser mariposas y polillas, los sueños también se podían convertir en pesadillas. </p>
<div class="choice">
[[¿Y cómo no creerle, si ya no tengo nada que perder?|CIRCULAR]]
</div><h3> def. </h3>
<p> //División entre dos partes. // </p>
<p> + ( a ) ; diario-división-locura-abstracción. </p>
<div class="choice">
[[next|End]]
</div><<cacheaudio "main"
"https://tintafilmica.github.io/retrofilmic.github.io/Documentary%20Violin%20Cinematic%20by%20Infraction%20%5BNo%20Copyright%20Music%5D%20%20Deep%20Breaths.mp3">>
<<cacheaudio "one"
"https://tintafilmica.github.io/retrofilmic.github.io/249669_unfa_broken-computer.mp3">><p> Mi nombre y el suyo solo eran una cacofonía. //“Jae”// era el punto de partida, el núcleo que nos unía, pero también me otorgaba una ínfima posibilidad de encontrarme y destacar. </p>
<p> La disociación empezó temprano. //Appa// lo notó con suma facilidad. Hubo un ligero //clic//, un cambio silencioso entre nosotros, en la forma en la que se atrevía a saludarme, o en cómo me miraba cuando estábamos en presencia de los vecinos y de mamá. </p>
<p> Yo era un experto en eso de llevar la contraria. Me la pasaba negándolo, diciendo que no había ninguna diferencia entre JaeWoon y YoungJae. Pero sí que la había. //Eomma// no tardó en enterarse del asunto, al igual que todos los demás. </p>
<p> Los resultados fueron poco prácticos. Cada semana tomaba un rumbo diferente, y era más complicado hacerle caso a mi propio itinerario. Si no podía con mi sombra y con la persona, ¿qué me garantizaba la supervivencia? ¿La construcción de un ego nuevo? ¿El motor de las pasiones? </p>
<p><<linkreplace "Nada servía." t8n>>Nada parecía funcionar.<</linkreplace>></p>
<<timed 1s t8n>><p> Mi nueva quimera se basaba en... </p><</timed>>
<div class="choice">
[[Lo pretérito.|PRETÉRITO]]
[[O tal vez en lo banal.|BANAL]]
</div><h3 style="margin-block-end:0;">Descenso.</h3>
<p> //“El cambio siempre nos ha condenado. ¿Por qué intentarlo justo en la noche que tanto nos atormenta en miles de futuros pasados? Hemos vivido este mismo viernes un montón de veces, YoungJae. Tomar mi lugar nunca te hará despertar.”// </p>
<p> Le devolví la mirada. Teníamos una cara de pocos amigos; la postura encadenada al estereotipo no dejaba de ser el indicio de una presunta fatalidad. En un momento como ese, pocos se imaginaron que la sombra le hablaba a la persona, que el artista perdía la cordura, y que un fino hilo de sangre y de rechazo poco a poco se apoderaba de un alma desorbitada. </p>
<p> //“Y si el cambio nos condena, entonces que así sea. Ya no puedo soportar esto. Appa tenía muchas cosas en mente para ti—//” </p>
<p>
//“Para nosotros. Todo lo hizo por nosotros. Desde el día uno, esto se trataba de ti. Papá no necesitaba a un hijo que fuera bueno para todo. Él quería un especialista, quería a un sujeto que pudiera soportarlo cualquier obstáculo en el camino.// <<linkreplace "Tú eres como él." t8n>>No necesitar ser como yo.<</linkreplace>>"</p>
<div class="choice">
[[Abrazar la banalidad.|BANAL]]
[[Enfrentar la fatalidad.|FATAL]]
</div><p> El pasado se autodestruía con cierta facilidad. Era una escena poco creíble, nadie más visualizaba lo que yo intentaba explicar. En algún punto, llegué a preguntarme si cualquiera de esas memorias realmente existía, o si el renombre de los primeros días era una mera casualidad. </p>
<p> Pocos sabían distinguir el inicio de su historia con el final de la espera. Yo tenía esa cualidad. El nacimiento de mi hermano fue aprehensivo, casi una mutilación. Decidimos que lo mejor era rifar la realidad, optar por parecernos; luchar entre nosotros mismos para ver quién sería el mejor. //Eomma// prefirió normalizar la situación. En ese entonces, se lo agradecí, y empezamos a llevar esa vida de mentiras. Ella no apoyaba más las influencias de mi padre y de la música, porque su hijo se perdía y nadie sabía cómo despertar-me. </p>
<p> A veces me dolía. Me entristecía saber que nada de lo que yo dijera en realidad tuviera cohesión con la realidad de los otros, de los propios, de los únicos que entendían que ya no deseaba estar allí. </p>
<div class="choice">
[[Quería desistir del honor y de la grandeza.|FATAL]]
</div><h3> Oh, la fatalidad. </h3>
<<timed 1s t8n>>
<p>
<<linkreplace "❝Change everything you are, and everything you were.❞" t8n>>❝Cambia lo que eres y todo lo que fuiste❞.<</linkreplace>>
//''Butterflies & Hurricanes''// <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Yt8I6RgNavc" target="_blank">by MUSE</a>
</p>
<</timed>>
<p> La muerte del primer nombre me sedujo a pasos agigantados. Mientras tocaba el violín, la guitarra y la gente imaginaria me aplaudía y me observaba, algo dentro de mí cambió. Y no me refiero a mi sentido del tacto, del gusto, a mi forma de vestir o a la manera en que sonreía y le cantaba sonatas a mamá o a papá. Esto era diferente. </p>
<p> Cuando me di cuenta de que el caudal de mis pensamientos ya no tenía sentido ni orden cronológico, entonces me percaté de que estaba ahogándome en un mal sueño. Sentía que era uno de mis últimos días. Sentía que ya nada me podría cambiar. </p>
<p> La parte más fascinante de creerse loco y merecedor de cada aplauso o discurso de odio, es esa narrativa infinita que empiezas a vender. Te convences de que no eres un pobre narcisista; te dices a ti mismo que eres una especie de milagro, que tu falta de coherencia en realidad es un sinónimo de revoluciones y de elocuencia. //Y entonces mueres.// Te das cuenta de que no tienes alma sino partituras, y que ni siquiera puedes respirar si las cuerdas de tu castigo empiezan a desafinar. </p>
<div class="choice">
[[Lo intenté, me quise negar.|NEGAR]]
</div><h3> Válgame el cinismo. </h3>
<p class="subtitle"> Empecé a disfrutar el jolgorio del exilio. </p>
<p> La victimización siempre era una excelente herramienta cuando de //Ajummas// se trataba. Tenía por rutina una extraña procesión de quejas y desánimos. Las vecinas del pueblo parecían disfrutarlo. Para ellas, yo no era más que el hijo de un músico, el pobre demente que residía en la casa de //los estirados.// Lee YoungShik era mi padre. A las damas de la zona les parecía un tipo imponente y atractivo, y mamá lo consideraba un intento bastante infame de abogado y de protector. </p>
<p> A medida que pasaba el tiempo, poco a poco me convencía de lo fantasiosos que eran los infantes de otra generación. Los veía como niños atrapados en cuerpos agotados y oprimidos por el paso de la desdicha; nunca dejé de preguntarme si mi destino se parecía al de ellos. ¿Sobreviviría a tal catástrofe? ¿Realmente valía la permanencia del ser y del sentir por encima de lo efímero? </p>
<p> Yo creía que no. Estaba muy convencido de ello. Tal vez auto sustentaba ese tipo de ideas porque nadie más podía creer que todo ese tira y afloja que siempre me caracterizaba, en realidad se estaban convirtiendo en un furor, en un medio de entretenimiento que nublaba cada rincón del estado de mi conciencia. </p>
<p> Gracias a mi progenitor, abracé la banalidad. El hombre no lo pensó dos veces, y apenas notó que ya podía hablar y entenderle, me asignó un nuevo nombre. Quería separar a la persona del desastre, pero al final del día, el caos seguía vivo y la estrella ni siquiera estaba conmigo. <<linkreplace "Me creí el papel de víctima; lo perdí casi todo." t8n>>La mentira de JaeWoon me empujaba, me rescataba, y yo quería perder-me con él. <</linkreplace>></p>
<<timed 5s t8n>> <p> Me resigné. </p> <</timed>>
<div class="choice">
[[Entonces tiré de la cuerda, de la mala herencia.|TIRAR DE ELLA]]
</div><p> La guitarra cayó a un costado. No hubo marchas atrás, matices ni regodeos. La verdad me //picaba// y el temor //me asfixiaba// contra el asfalto del perdón. </p>
<p> //"Ommoni, en serio. Viviré del polvo y del fuego porque nadie sobrevive al querer de sus ancestros".// </p>
<p> ¿Quién podría superar a la artimaña del desconcierto? </p>
<p> Si yo no fuera el autor del más oscuro de los sueños, ¿qué nueva ausencia me acogería en un mundo desértico? </p>
<p> El rechazo de mi madre era el principio de lo eterno. Me esperaban mil noches intensas entre la amargura y la insatisfacción; el duelo del apego chocaba mundos con la ilíada, la odisea y el boceto de la abstracción. </p>
<p> //"Siempre le dije a tu padre que inculcarlas fue una mala idea."// </p>
<p> ''Hubo una pausa cruel.'' </p>
<p> //"¿Inculcarnos qué?"//, pregunté. Muy en el fondo conocía la respuesta. </p>
<p> //"A vivir entre las cuerdas. Por ellas maduraron y en ellas morirán."// </p>
<p> ''Hilo, hilo. Filo, filo.'' </p>
<p> Ahí estaba el conflicto. De nuevo aparecía la figura de Jae-Woon, el anhelo de la grandeza. </p>
<div class="choice">
[[¿Y si mejor tiraba del extremo de la cuerda?|TIRAR DE ELLA]]
</div>
<h1 style="margin-block-end:0;">Manifiesto Di(a)cotómico:</h1>
<p class="subtitle">Ante el miedo y la memoria, la verdad sea dicha: ninguna primera línea sobrevive a la retórica. </p>
<div class="choice">
[[wake up.|Demo]]
</div><h1 style="margin-block-end:0;"><<linkreplace "Trabajo final de Grado">>Ficción Interactiva<</linkreplace>></h1>
<p> Facultad de Artes Integradas</p>
<p>Escuela de Comunicación social</p>
<p>Estudiante: Ashley Tatiana Candelo Becerra</p>
<p>Director: Julián González</p>
<div class="choice">
[[end|Title]]
</div>