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dc.contributor.advisorGuarín Zora, Juan Fernandospa
dc.contributor.authorBanguera Quiñonez, Jessicaspa
dc.contributor.authorBarco Sinisterra, Luz Maryspa
dc.date.accessioned2019-03-29T22:39:04Z
dc.date.available2019-03-29T22:39:04Z
dc.date.issued2019-03-29
dc.identifier.urihttp://hdl.handle.net/10893/13120
dc.description.abstractEl hombre desde el principio de los siglos ha realizado actos que determinan su conducta, y todas estas acciones son examinadas por medio de la ciencia ética, la cual desde sus orígenes se ha encargado de estudiar el comportamiento humano o el deber ser del hombre, determinando normas de conductas consideradas como correctas y socialmente aceptadas. El buen vivir y el buen actuar son base fundamental para el bienestar social, teniendo en cuenta que el hombre es un ser social por naturaleza, se hace necesario la buena convivencia en comunidad; precisamente esa necesidad de buena convivencia, hace que se establezcan leyes que integren principios o valores teniendo presente la ética como ciencia normativa de la conducta humana. Por su parte, la ley es la norma jurídica establecida, para su cumplimiento obligatorio, independientemente de la voluntad de los gobernados, por lo que el incumplimiento o violación de la misma conlleva la imposición de una sanción. En ese sentido, podemos afirmar que la conducta humana está sujeta a los límites que señala la ley, y a los postulados socialmente aceptados que levantan en un alto estandarte la ética. La ética proviene del griego "ethiké", que deriva del vocablo "ethos" (carácter, forma de ser adquirida). La ética es la parte de la filosofía que tiene por objeto la reflexión sobre la conducta moral del ser humano, lo que puede llevar a su vez, a la elaboración de teorías que permitan comprender y explicar dicha conducta. Es por ello, que desde sus comienzos la ética ha sido objeto de estudio por parte de muchos filósofos, entre los cuales se encuentra Aristóteles, quien estableció un concepto de ética que consiste en la felicidad y la virtud como pilares de esta materia. El profesional contable como depositario de confianza pública debe poseer unas características especiales dentro de las cuales se encuentren una serie de elementos éticos que rijan su conducta para el buen desarrollo de su labor profesional, es precisamente la ley 43 de 1990 desde su capítulo 35 al 40 la que establece un conjunto de normas y principios éticos a los que deben ceñirse los contadores públicos. Siendo este el tema del tercer capítulo, se hará una revisión y repaso de cada uno de los principios plasmados en el código de ética del Contador Público.spa
dc.language.isospaspa
dc.subjectÉtica del contador públicospa
dc.subjectÉtica profesionalspa
dc.subjectLey 43 de 1990spa
dc.subjectCódigo de éticaspa
dc.subjectAristóteles, 384 - 322 a. C.spa
dc.subjectFilosofía aristotélicaspa
dc.titleAporte del concepto ético de la filosofía de Aristóteles al Código de Ética del Profesional de Contaduría Pública, emanado en la Ley 43 de 1990, en su Capítulo IV, Artículos 35 al 40.spa
dc.typeTrabajo de grado - Pregradospa
dc.rights.accessrightsinfo:eu-repo/semantics/openAccessspa


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