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dc.contributor.authorWhiting, Kai
dc.contributor.authorAl Khaili, Khalifa
dc.contributor.authorCarmona, Luis Gabriel
dc.date.accessioned2015-03-20T13:18:47Z
dc.date.available2015-03-20T13:18:47Z
dc.date.issued2015-03-20
dc.identifier.urihttp://hdl.handle.net/10893/8273
dc.description.abstractPermafrost environments currently cover approximately twenty-five percent of the Northern Hemisphere. However current empirical and theoretical evidence indicates that much of the existing permafrost is in thermal imbalance to the warming that has occurred over the last 150 years. Long-term increases of temperature in the polar regions has already led to a thickening of the active layer and the gaseous release of the once sequestered carbon and methane tundra stores; an event which is likely to amplify the changes foreseen and experienced in natural and human environments. Permafrost degradation has resulted in the complete restructuring of ecosystems and geomorphological and hydrological patterns and processes. Such changes have led to extensive thawing, removal of discontinuous permafrost and the growth of thermokarst. Collectively, all these climatic-induced alterations in the structure of permafrost environments has had a detrimental effect on wildlife populations, human settlement and infrastructure. The former has seen a transition from terrestrial to aquatic ecosystems whilst damage to the latter has led to some areas being officially classed as natural hazard zones. Therefore research and corresponding action must be undertaken at those locations where sequestered carbon is being released in sufficient quantities to be of concern to the wellbeing of the entire planet. Resumen Los entornos de permafrost actualmente cubren aproximadamente el veinticinco por ciento del hemisferio norte. Sin embargo, la evidencia empírica y teórica actual indica que gran parte del permafrost existente está en desequilibrio térmico por el calentamiento que se ha producido en los últimos 150 años. Los aumentos de la temperatura a largo plazo en las regiones polares ya han dado lugar a un engrosamiento de la capa activa y a la liberación gaseosa de los depósitos de carbono y el metano alguna vez secuestrados en la tundra; un evento que es probable que amplifique los cambios previstos y experimentados por los entornos naturales y humanos. La degradación del permafrost se ha traducido en la reestructuración completa de los ecosistemas y de los patrones y procesos geomorfológicos e hidrológicos. Tales cambios han conducido a un extenso descongelamiento, la eliminación del permafrost discontinuo y al crecimiento de termokarst. En conjunto, todas estas alteraciones climáticamente inducidas en la estructura de los ambientes de permafrost han tenido un efecto perjudicial sobre las poblaciones de la vida silvestre, los asentamientos humanos y la infraestructura. Las primeras formaciones han visto una transición de ecosistemas terrestre a acuáticos, mientras que el daño a estos últimos ha dado lugar a que algunas áreas sean clasificadas oficialmente como zonas de peligros naturales. Por lo tanto, la investigación y las acciones correspondientes deben llevarse a cabo en los lugares donde se está liberando el carbono secuestrado en cantidades suficientes como para ser motivo de preocupación para el bienestar de todo el planeta.spa
dc.language.isoengspa
dc.subjectActive layerspa
dc.subjectGlobal Warmingspa
dc.subjectPolar Regionsspa
dc.subjectThermokarstspa
dc.subjectCapa activaspa
dc.subjectCalentamiento Globalspa
dc.subjectRegiones polaresspa
dc.titleAlterations To Permafrost Environments Induced By Climate Change.spa
dc.title.alternativeAlteraciones a los Entornos de Permafrost Inducidas por el Cambio Climáticospa
dc.typeArtículo de revistaspa
dc.rights.accessrightsinfo:eu-repo/semantics/openAccessspa


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