La presencia contemporánea del curanderismo Ingano-Kamsá procedente del Valle de Sibundoy en las ciudades colombianas, lo cual ha sido señalado por diversos investigadores (Taussing, 1982 y 1987; Ramírez y Pinzón, 1986; Schindlery Faust, 1988; Urrea, 1989, Urrea y Barreras, 1989; Pinzón, 1988), tiene una estrecha relación con las particularidades etnohistóricas, tanto sociodemográficas como socioculturales, de las comunidades indígenas que han sobrevivido y "negociado" una ubicación en las diferentes etapas de la sociedad mayor colombiana.