Para un departamento de historia que ha cruzado algo más de tres décadas es importante aproximarse a un autoexamen de su trayectoria vital. Parte de ese autoexamen debe contemplar el reconocimiento de aquellos que hicieron su contribución pionera en la profesionalización del oficio de historiador en esta parte del país. El profesor Francisco Uriel Zuluaga representa los primeros pasos que dio la Universidad del Valle en l d e una especie de escuela politécnica a una verdadera universidad con reconocimiento institucional de su componente de saberes humanísticos.