Relación entre la condición socioconómica, los patrones de alimentación y los niveles de metales pesados.
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Resumen en español
Introducción: Mundialmente se observa el aumento de la contaminación en agua y alimentos y el impacto negativo que causa en la salud humana. Los riesgos en la salud por contaminación se originan principalmente por ingesta de agua o alimentos, por presencia de compuestos tóxicos. Estos riesgos dependen de la concentración, la dosis que ingresa al organismo y el tiempo de exposición. Actualmente, la mayor preocupación se centra en posibles efectos a largo plazo de la exposición crónica a sustancias como pesticidas, metales pesados y nitratos, presentes en bajas concentraciones. En relación a los metales, las principales amenazas para la salud están asociadas con la exposición al plomo, cadmio, mercurio y arsénico. Los efectos adversos por exposición crónica a éstos compuestos han sido ampliamente estudiados por organismos internacionales y pueden involucrar los sistemas neurológico, cognitivo, reproductivo y diferentes tipos de cáncer. Métodos: Se eligió una zona al suroriente de la ciudad. Se encuestaron 233 mujeres voluntarias en edad fértil, no embarazadas, residentes en el área. Se recolectó información socio-demográfica, antropometría, condiciones de la vivienda, variables de exposición a metales pesados, frecuencia de consumo de alimentos. Para identificar concentraciones de Pb, Cd, y Hg se tomaron muestras de pollo, carne de res, lechuga, repollo, tilapia y manteco. Se realizaron estadísticas descriptivas para determinar frecuencias de consumo de alimentos bioacumuladores y análisis de correspondencias múltiples para establecer patrones entre las variables. CONTINUACIÓN: Resultados: Se halló presencia de Cd en tres muestras de manteco en niveles entre los 20 y 80 μg/Kg. El consumo de pescado fue reportado en desayuno (1.1%), almuerzo (11.8) y comida (1.8%). El análisis de correspondencias múltiples, encontró una correspondencia entre el consumo de manteco más de 1 vez por semana con raza negra y consumo de tilapia más de 1 vez por semana. El 43% de las participantes se hallaron en condición de sobrepeso u obesidad. El consumo de vegetales y cárnicos como pollo y res menos de 1 vez por semana fueron relacionados con categorías de posición socioeconómica como estrato 1, escolaridad primaria, ingreso menor a 1 SMMLV, hacinamiento, servicios públicos incompletos y vivienda deteriorada. Conclusiones: La población de estudio tiene la probabilidad de consumir alimentos contaminados con metales pesados, como el manteco, cuyo consumo está relacionado con un patrón de consumo cultural y que, unido a las características metabólicas de las mujeres y a las condiciones socioeconómicas, hacen que la exposición y la vulnerabilidad a los efectos de este contaminante sea mayor.

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