Esta investigación analiza la reconfiguración de los vínculos comunitarios en la Ciudadela San Antonio, distrito de Buenaventura, durante el proceso de reubicación territorial llevado a cabo entre 2013 y 2021, así como el impacto de las intervenciones sociales realizadas por actores gubernamentales y no gubernamentales. A partir de una metodología cualitativa descriptiva, se examinan las transformaciones sociales, las experiencias de los habitantes y las dinámicas comunitarias antes y después del reasentamiento. Los hallazgos muestran una alteración significativa en la cohesión social, con una pérdida de la autogestión y una dependencia creciente del Estado, aunque también evidencian procesos de resiliencia y adaptación. La investigación destaca la importancia de la participación comunitaria en la toma de decisiones y señala desafíos como la desconfianza institucional y la necesidad de fortalecer el liderazgo y la identidad comunitaria. Se concluye que la reubicación es un proceso complejo que requiere estrategias inclusivas y sostenibles para reconstruir los vínculos sociales y mejorar la calidad de vida de los habitantes.