La flotación espumante es uno de los procesos de preparación por el que pasa el carbón antes de comercializarse, en él partículas finas de carbón se separan aprovechando la diferencia de propiedades hidrofóbicas e hidrofílicas existentes entre la materia mineral y la materia orgánica. Uno de los reactivos químicos necesarios en la flotación son los espumantes y al incrementarse la concentración del espumante, la tensión superficial de la interface gas-líquido disminuye favoreciéndose la formación de espuma. Si la concentración sigue aumentándose se llegará a la Concentración Micelar Crítica (CMC), en donde la tensión superficial no disminuirá más y las moléculas del espumante se asociarán para formar micelas.