La diabetes mellitus (DM) es una enfermedad crónica cuya prevalencia está en aumento, trayendo consigo enormes retos desde la prestación de servicios de salud. Los diferentes modelos de atención aplicados sobre ella, deben adaptarse al contexto donde se implementen, involucrando a todos los actores para su adecuado desarrollo e incluyendo una evaluación de la efectividad, con sus elementos conceptuales idóneos.