Este artículo se basa en el análisis de las relaciones de género en el espacio laboral y como estas crean lugares cargados de significados propios del género de quienes lo habitan. La temática aquí desarrollada se enmarca dentro de la geografía del género, su objetivo principal es reconocer la influencia que tienen los roles de género en la construcción y apropiación de los lugares. Dentro de este contexto urge reconocer que todo lo socialmente construido está obligatoriamente distribuido espacialmente, por lo tanto es evidente que todas las experiencias humanas tienen una distribución y una estructura espacial.