Los transformadores que se conectan en los circuitos de distribución, casi con toda certeza, se verán sometidos durante su vida útil, a fallas en los circuitos secundarios que alimentan. Esta condición, que es eliminada rápidamente por las protecciones, no debe ser causa de daño en los transformadores los cuales deben diseñarse y fabricarse con capacidad para soportar los cortocircuitos. Este artículo presenta los resultados de las pruebas de cortocircuito realizadas en la Universidad del Valle, desarrolladas mediante un proyecto que planteó una alternativa al procesamiento tradicional que requería de un laboratorio de alta potencia.