El presente artículo analiza un aspecto específico de la acción colectiva no violenta contra la guerra en Colombia: el elevado costo que han debido pagar quienes la practican, a partir del examen de dos casos: el ataque paramilitar a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó en Antioquia y la toma guerrillera de Toribío en el Cauca, -los dos hechos producidos en el 2005-, utilizando para ello nociones provenientes de los campos de estudio sobre la Acción Colectiva y la No Violencia, con base en el examen detenido de información primaria extraída de la prensa escrita y algunas fuentes complementarias.