En la mayoría de los países en vía de desarrollo la agricultura y la economía especialmente la campesina, viven una crisis profunda que cada, vez hace más difícil y costosa la compra de insumos procedentes del exterior. Esta crisis se ha intensificado a partir del modelo económico implantado en los años setenta. En la agricultura se pretendía realizar una revolución verde, que solucionaría los problemas crecientes de hambre y desnutrición en que viven millones de habitantes del llamado tercer mundo.