Las nuevas técnicas y metodologías para los sistemas productivos están dirigidos hacia el objetivo primordial: la calidad en su sentido más amplio. El concepto de calidad total incluye todas las área funcionales de un sistema productivo y se extiende a todos los procesos. Se orienta hacia las exigencias del mercado: responder en forma ágil y eficiente a las necesidades cambiantes del cliente y este es la única manera de mantener la competitividad de la empresa.