El presente ensayo es una reflexión sobre el Movimiento Estudiantil Colombiano de 2011, generado esencialmente a partir del intento del gobierno Santos de reformar la ley 30 de 1992. Pretende aportar al debate respecto al ejercicio democrático en este tipo de expresiones políticas que concurren en las Instituciones de Educación Superior colombianas. Para ello, aborda aspectos del proceso de toma de decisiones desde el órgano coordinar del Movimiento, la MANE o Mesa Amplia Nacional de Estudiantes, para luego ser contrastadas con el efecto real democrático producido en la comunidad de la Educación Superior y sociedad en general.