El éxito retórico de las políticas de estabilización no puede ser mayor lo que hace unos diez años no pasaba de ser la abstrusa jerga de un grupo de tecnócratas internacionales, hoy hace parte de la retórica cotidiana de los políticos, gobernantes, periodistas y hasta amas de casa. Piénsese, si no, en el uso banal y casi doméstico, de términos como "austeridad", "política de shock", liberalización de la economía", "shock heterodoxo" y, por supuesto, "apertura económica" y se podrá constatar que la irrupción de esta nueva moda de la política económica ha sido lápida y aplastante.