Examinando por Autor "Tilly, Charles"
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Publicación Acceso abierto Organizaciones violentas.(2011-09-24) Tilly, CharlesEste es un estudio exploratorio sobre la emergencia y la expansión de las organizaciones violentas no estatales, en el que se intenta dar cuenta de una de las tendencias más fuertes en el ejercicio contemporáneo de la violencia colectiva: la sustitución del Estado central por otras fuerzas. El autor sugiere dos mecanismos básicos para explicar la tendencia mencionada: la explotación y el atesoramiento. El primero supone la extracción de valor por parte de las redes violentas. El segundo implica el control pleno sobre la propiedad, la explotación y la distribución de los recursos. En ambos casos, el ejercicio de la violencia genera desigualdad y las condiciones para su reproducción y expansión. Las organizaciones violentas no hacen nada que los Estados nacionales no hayan hecho a lo largo de la historia, la única diferencia es que no son EstadosPublicación Acceso abierto Violencia incitada por el Estado, 1900-1999.(2013-08-26) Tilly, CharlesUn Siglo Devastador. No importa lo que suceda durante los pocos años que quedan del siglo XX, su lápida lo identificará como las diez décadas más virulentamente violentas en la historia de la humanidad. Desde 1900 el mundo ha visto más de 225 guerras nuevas, internacionales o civiles, en las que las muertes en batalla alcanzan un promedio de por lo menos 1.000 por año. Esto equivale a mucho más de 2 guerras nuevas de considerable importancia por año. Unos cien millones de personas han muerto en estas guerras. Suponiendo poblaciones mundiales para mediados de los siglos XVIII, XIX y XX de 0.8 mil millones, 1.2 mil millones y 2.5 mil millones, las tasas mundiales de mortalidad por guerra de gran escala habrían sido aproximadamente de 90 personas por millón de habitantes al año, para el siglo XVIII, 150 durante el siglo XIX y 430 de 1900 a 1990 (cálculos tomados de Sivard: 1991, p. 20). El siglo XX se destaca entre sus antecesores por el grado en que los agentes del estado, incluyendo las fuerzas armadas, han ejercido violencia, no sólo contra otras fuerzas armadas, sino también contra la población civil desarmada. Vivimos en una época sedienta de sangre.
