La salud materna es un indicador de desarrollo de los países y sus resultados negativos generalmente se asocian con deficiencias en los sistemas y servicios de salud. La Morbilidad Materna Extrema se relaciona con situaciones en que las mujeres desarrollan complicaciones potencialmente mortales durante el embarazo, parto o puerperio y sobreviven permitiendo aportar información de gran utilidad para la reorientación de los servicios de atención obstétrica dirigiendo los esfuerzos a la búsqueda de la garantía de la calidad y la seguridad materna. En Colombia la tendencia de este evento muestra un comportamiento estadísticamente significativo hacia el aumento, pasando de 22,9 a 35,8 casos por 100.000 nacidos vivos en el periodo 2015-2019, similar a lo calculado para América Latina con 34 casos de MME por 100.000 nacidos vivos.