En las ideas siguientes, hasta el final del documento, se considera que un eje articulador para una propuesta educativa es el espacio geográfico, el cual abre caminos hacía la interdisciplinariedad y el pensamiento complejo. Esta triada, permite acceder a interrogantes y problematizaciones de toda índole; la naturaleza del espacio no puede ser comprendida desde un único dominio disciplinario. Esto ha sido planteado de algún modo en el desarrollo histórico de la ciencia geográfica. El espacio geográfico abre posibilidad de debate en los campos de la teoría del conocimiento, de la teoría social y de la teoría educativa. Los procesos sociales y las expresiones de la realidad humana son susceptibles de ser interrogados, descifrados e interpretados, el camino del aprendizaje puede integrar estos aspectos en una propuesta educativa.