Las relaciones entre votantes y sus representantes políticos son abordadas en estudios sobre el control político. Sin embargo, pocos son los trabajos que identifican el impacto que tienen la existencia de instituciones extractivas, la violencia y el clientelismo sobre la naturaleza de estas relaciones. El aporte de este trabajo es la inclusión de las instituciones como el principal factor explicativo de las diferencias entre los países desarrollados y en desarrollo en el modelo canónico de Ferejhon. El objetivo, es el estudio del sistema electoral colombiano, permeado por factores de violencia y clientelismo. Como resultado, se encontró que la coexistencia de instituciones incluyentes y extractivas genera un equilibrio de bajo nivel, en donde los políticos no necesitan esforzarse para mejorar el bienestar de los votantes y por tanto pueden permanecer en la estructura gubernamental aumentando su beneficio individual a través de la corrupción, ya que los votantes no ejercen ninguna presión en contra del comportamiento equivocado del político.