Las entidades públicas actualmente, han enfrentado un cambio frente a la prestación de los servicios que ofrecen a la comunidad, que las ha llevado a ellas y a los funcionarios a mejorar procesos internos en la búsqueda de ese objetivo social. La cadena de valor pública ha ocasionado que cada vez más y de forma oportuna adapten los procesos productivos de ellas, por lo que hoy los modelos de calidad han sido implementados por el sector privado con normas como la ISO 9000, y para el sector público en la NTCGP 1000, los modelos de control interno – MECI entre otros; concluyendo hasta hoy como un modelo único, el Modelo Integrado de Planeación y Gestión – MIPG. De allí la importancia de medir y tomar las acciones de mejora y correctivas necesarias en la implementación de este modelo. Por otro lado, la implementación de cualquier modelo de gestión, política o cambios en la estructura o cultura genera una respuesta por parte de los empleados ya sea de carácter positivo o negativo, el cual influye en el comportamiento de estos y así mismo, en los resultados finales de cualquier cambio. Es por ello, que el Desarrollo Organizacional representa un papel importante en la comprensión de dicho comportamiento y ayuda a capacitar a los individuos para obtener una mejor respuesta y desempeño en cualquier implementación.