Los organismos vivos son sistemas complejos que exhiben un amplio tango de propiedades interesantes, tales como evolución, crecimiento y aprendizaje, tres tipos diferentes de adaptación que son difícilmente realizables con metodologías tradicionales de ingeniería. Recientemente los ingenieros, seducidos por ciertos procesos naturales, han dado origen a campos como la embriónica, las redes neuronales artificiales y la computación evolutiva para proponer soluciones novedosas inspiradas de la naturaleza.