Bello es un referente imprescindible de los estudios gramaticales en el continente. Señaló que una gramática debía representar no su pasado sino lo que era en la actualidad, y la correspondencia que existe entre lengua y cultura. La Gramática de Bello originó una avalancha de gramáticas castellanas, caracterizadas por el apego a lo establecido por el caraqueño. Trabajó por la transformación cultural de las naciones, a través de la educación, como única respuesta válida y tabla de salvación de nuestros países. La cultura era un concepto central para su proyecto emancipador, que se alcanzaría por vía de la lengua materna.