Por definición, se entiende la violencia conyugal contra la mujer como toda acción hostil dirigida a ella por parte del cónyuge y que se da mediante diferentes expresiones que van desde la discriminación y el menosprecio hasta la agresión física o psicológica y el asesinato. Aunque se produce en los ámbitos, laboral, familiar y formativo, es en el doméstico donde los casos resultan más dramáticos. De otra parte, aunque en un número de aproximadamente 50 países, se tiene una legislación específica sobre la violencia contra las mujeres y un creciente número de países ha instituido planes nacionales de acción para hacerle frente a la misma, la cual sigue una tendencia ascendente en las diferentes pueblos y culturas.