Las Unidades de Cuidado intensivo (UCI) se han establecido como lugares de alta complejidad, donde las personas acceden a estos sitios cuando su estado de salud es delicado, estos sitios se caracterizan por tener dinámicas especiales como entornos de máxima tensión, alta tecnología y recambio rápido de pacientes, a lo que el enfermero se expone diariamente; configurando una cotidianidad en su quehacer, este ambiente conlleva a la incorporación de una cultura del hacer, que responde de manera inmediata a protocolos, normas, variables biológicas, y a lograr la eficacia en los diferentes procedimientos.