Los transformadores han sido importantes en la historia de la distribución de energía eléctrica tanto en Colombia como a nivel mundial, esto se debe al papel que desempeñan en los sistemas de potencia, los cuales permiten transportar de manera eficiente y económica la energía eléctrica a las ciudades, poblaciones, industrias y donde se requiera. Debido a la implementación de los transformadores es posible aumentar la magnitud del voltaje en el sistema, lo cual genera menores pérdidas en las líneas de transmisión; adicional a lo anterior también se aumenta la vida útil de los conductores y se mejora la calidad de la energía transmitida. Por tal motivo los transformadores deben estar en un estado óptimo de funcionamiento por medio de pruebas de diagnóstico confiables y eficientes, las cuales establecen una información real acerca de su condición, y de esta manera se evitan fallas a largo plazo en el dispositivo. Una de las maneras de incrementar la calidad y confiabilidad de los transformadores es garantizando su aptitud para soportar los esfuerzos electrodinámicos que se presentan bajo una condición de cortocircuito brusco. Esta tarea exige la solución de complejos problemas técnico-científicos como el cálculo de campos magnéticos, de fuerzas electrodinámicas, de las características mecánicas y la comprobación experimental del ensayo de corto franco [1].