Este artículo ausculta la incidencia del género en las actividades socialmente reconocidas, particularmente, en el acceso y culminación de la educación superior de las mujeres. Para la estrategia de investigación se utiliza un modelo de Elección Binaria Logit aplicado a la Encuesta de Calidad de Vida (ECV) del año 2003. Los resultados infieren que los hombres tienen mayores tasas de matricula y las mujeres obtienen mayores tasas de culminación en carreras superiores, y aunque esto no nos permite hablar de discriminación de género en la educación superior de una forma directa, no significa que no exista, ya que la evidencia nos señala que las responsabilidades familiares y del hogar siguen siendo una de las principales razones para que las mujeres no se eduquen o suspendan su ciclo educativo.