Los fraudes, la ilegalidad, la falta de eficiencia y eficacia en el uso de los recursos de las empresas públicas y privadas, tanto en los países en vía de desarrollo como en los desarrollados, han obligado a los administradores de las organizaciones a crear medidas de control con programas más apropiados y ajustados a las necesidades de cada una de las organizaciones. Somos conscientes que en los últimos años este tema de control interno ha tenido un vertiginoso avance, lo cual se manifiesta desde la misma constitución política y leyes posteriores. El control interno se ha tomado como un mecanismo de ayuda a las organizaciones tanto privadas como públicas en el logro de sus objetivos y cumplimiento de sus fines sociales y organizacionales.