Para que una empresa sea exitosa, se requiere como primera medida que sis colaboradores sean productivos, Sin embargo para que esto suceda de manera efectiva, es necesario que haya una evaluación y seguimiento del comportamiento del personal, lo cual permitirá mejorar su productividad. Para realizar esta evaluación Chiavenato, Idalberto (2009), propone cuatro tipos de variables las cuales deben ser tenidas en cuenta cuando se va a evaluar el comportamiento organizacional. Estas variables son: independientes (cultura, trabajo en equipo, personalidad, valores), dependientes (desempeño, compromiso, fidelidad, satisfacción, ciudadanía organizacional), intermedias( productividad, calidad, adaptabilidad, innovación) y de resultados o finales (adaptabilidad, crecimiento de la empresa, motivación de los empleados).