Grosso modo, la sostenibilidad alude a un sistema de cogestión orientada por valores y normas locales en materia de salud, educación y empleo. En tal proceso, las políticas de fomento empresarial y microfinanciamiento han sido estrategias que permitieron al Estado gestionar los recursos naturales y los servicios públicos, aunque sus programas no siempre incluyeron a flujos migratorios o emprendedores oriundos. Sea por su sesgo proteccionista o su multilateralismo a ultranza, los gobernantes excluyeron de sus políticas e instituciones a sectores organizados de la sociedad civil.