El estudio de la delincuencia juvenil ha sido llevado a cabo generalmente con poblaciones pertenecientes a estratos socioeconómicos bajos, lo cual ha limitado su marco compresivo y explicativo. De tal forma que se han promovido los elevados niveles de pobreza y desigualdad social en los que vive gran parte de la población del país y de Latinoamérica, como causa determinante de la participación de jóvenes en prácticas delincuenciales. Consideramos pertinente realizar un acercamiento a esta problemática, con el objetivo de comprender aquellos elementos, tanto del contexto socioeconómico como del plano psicológico individual, que subyacen a la participación de jóvenes, de estratos altos y bajos, en dinámicas delincuenciales.