El TPM es un modelo que se ha venido aplicando en empresas que buscan mejorar sus procesos productivos, minimizando costos, elaborando productos de buena calidad además de contar con equipos y/o máquinas que conlleven a que la organización sea competitiva. La metodología TPM, se propone implementar en el paso 2 de mantenimiento autónomo en una empresa de alimentos de Bugalagrande. La oportunidad que tiene la compañía de procesamiento de alimentos está en mejorar sus indicadores de productividad, ya que sus líneas de producción no alcanzan a cumplir con los objetivos propuestos por la organización. De aquí la necesidad de aplicar TPM debido a que es una metodología ya conocida en el ámbito de producción y que con ella se obtienen buenos resultados al mejorar la confiabilidad de las máquinas y evitar de manera preventiva que estas tengan paradas improvistas que afectan su rendimiento y la productividad de toda la compañía.