Al tratar de conocer más a fondo al consumidor palmirano, de entender cómo piensa, cuáles son sus motivaciones en la elección de compra en cuanto a los alimentos y bebidas, así como lo que espera de los productos, tanto emocional como mentalmente, se puede construír un plan de mercadotecnia más específico y enriquecido y así reducir (aunque no eliminar) la posibilidad de dirigir esfuerzos mal enfocados y desperdiciar menos recursos.