La intervención profesional de Trabajo Social en el ámbito educativo ha ido tomando gran relevancia desde la década de los 90’, puesto que al ser una disciplina que se inserta a trabajar en las contradicciones sociales que trae consigo la cuestión social, se fue convirtiendo en una profesión idónea para enfrentar los diferentes problemas que emergen en los contextos educativos; ya que la interdisciplinariedad que caracteriza los conocimientos de Trabajo Social permiten tener una visión multidimensional sobre la realidad de los niños, niñas y adolescentes en el contexto educativo. Por lo tanto, debido a que cada día la actuación de Trabajo Social es más notoria en estos escenarios de educación, resulta importante que los nuevos y nuevas profesionales que se desempeñen en este espacio tengan herramientas teóricas y metodológicas que permitan comprender los problemas que afectan a la comunidad educativa, así como, generar acciones profesionales propositivas desde Trabajo Social hacia el cambio de dichas realidades.