La Tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa crónica causada por el complejo Mycobacterium Tuberculosis (M TB) que es un bacilo aerobio, inmóvil, que protegido de la luz solar puede permanecer viable en el esputo durante semanas o meses. La transmisión se efectúa por vía aérea, al inhalar partículas de esputo que exhala el enfermo al toser (la forma más efectiva de transmisión), hablar o estornudar, pero requiere combinación con otros variables, como concentración suficiente de bacilos suspendidos en el aire, huésped sensible y tiempo suficiente del huésped respirando aire contaminado. El M TB puede afectar cualquier órgano o tejido del cuerpo, sin embargo, la forma más común de la enfermedad es la pulmonar; cuyo principal síntoma es la presencia de tos con expectoración mucoide o mucopurulenta por más de 15 días, denominándose a la persona que presente esta condición como sintomática respiratoria. Esta tos puede estar acompañada por otros signos y síntomas como hemoptisis, fiebre, sudoración nocturna, malestar general, dolor torácico, astenia, anorexia y pérdida de peso.