Las instituciones educativas requieren urgentemente que sus directivos, administradores y docentes sean personas flexibles, capaces de interpretar la complejidad del mercado y contribuír a la reconfiguración de las instituciones a escenarios cambiantes. No solo requieren modernizar los programas educativos, sino también su concepción, estructura organizacional y en especial, la gestión administrativa. El marketing educativo es una herramienta complementaria de una gestión administrativa eficiente, que permite el desarrollo de estrategias para posibilitar soluciones a las unidades educativas en su administración y desarrollo; en la captación de sus clientes (alumnos) y a la vez la satisfacción de sus apoderados o padres de familia.