Las preguntas sobre cómo caracterizar al ser humano y cómo entender su desarrollo generaron propuestas que varían desde modelos absolutamente formalistas e individualistas hasta perspectivas sociales que desconocen los procesos individuales y el tratamiento de la subjetividad. Este texto hará un recorrido en la historia de un debate dentro de la antropología y la psicología que, no sólo permitiría ver el por qué del cambio en las conceptualizaciones sobre el hombre y su desarrollo, sino mostrará puntos de confluencia entre ambas disciplinas que cuestionan sus límites e invitan a la interdisciplinariedad.