La medicina tradicional hace parte de los aspectos que caracterizan a las comunidades rurales, bien sean afrodescendientes o indígenas en su gran mayoría, siendo esta el primer método de emergencia que se ha utilizado en dichas comunidades para el tratamiento de las enfermedades que afectan al cuerpo humano. Por esta razón, esta práctica se ha conservado de generación en generación a través de la oralidad y el cultivo de las plantas medicinales, caracterizándose así por el uso de remedios naturales (vegetales, plantas, animales, barro, agua, minerales), por constituir un núcleo de conocimientos ancestrales, hecho que ha sido de gran importancia al momento de enseñar a las nuevas generaciones los usos y beneficios de esta. Así mismo, hay que ver que las prácticas de esta medicina son realizadas por personas conocidas como curanderos de los cuales se pueden identificar varios tipos de estos, por ejemplo el curandero que escucha al enfermo y luego les recetan los remedios, el que busca conocer la naturaleza de la enfermedad a través de la meditación con dioses o espíritus, los que usan la magia como medio de curación, y las parteras. Sin embargo hay que ver que en la medida en que el hombre ha evolucionado, también sus costumbres y tradiciones se van modificando, por ello es importante resaltar que no solo se utiliza lo que es la medicina tradicional, sino que también se usa la conocida como medicina occidental, que tiene que ver con los medicamentos farmacéuticos que formulan los médicos en los centros de salud u hospitales.