El libro de texto es un recurso pedagógico muy utilizado para la enseñanza de las ciencias, ya que se encuentra estrechamente ligado al trabajo cotidiano de planificación de la práctica pedagógica del docente, éste recurre a él para adquirir los conocimientos previos al tratamiento de la nueva unidad o contenido, organizarlo, ordenarlo entre otras. Simancas (1998; 78), citado por Gouveia, Montiel & Bejas (2005), de hecho se supone que la mayor parte del tiempo de la labor escolar, se realiza sobre o en relación con el libro de texto, pues se consideran como los representantes del saber dentro del accionar pedagógico. Con base en lo anterior, es válido resaltar un aspecto fundamental y preocupante en la mayoría de los libros de texto en los que se encuentran errores conceptuales que generan definiciones equivocadas y en la actualidad están reconocidos oficialmente. Por esta razón se debe analizar el modo en que éstos son abordados y redactados, para facilitar una correcta elección y utilización.