Desde la perspectiva de la salud pública, el perfil epidemiológico en los alimentos funcionales son un grupo amplio y heterogéneo de alimentos que se consumen como parte de la dieta habitual y contienen sustancias biológicamente activas que ofrecen beneficios para la salud y reducen el riesgo de sufrir enfermedades, más allá de las que se le pudieren atribuir a la acción e impacto en nutrición. El Chitosán es un alimento funcional al que se le han atribuido propiedades para la reducción de peso y colesterol, entre otros. En esta investigación tomando como modelo el Chitosán, se reconoce el papel complementario a otras intervenciones que podría tener el uso de moléculas biológicamente activas presentes en los alimentos funcionales en el manejo de la actual epidemia de obesidad y sobre-peso y de esta manera en la prevención de las ECNT. Sin embargo, se requieren estudios clínicos con población local y seguimiento mínimo de 24 semanas, ajustes al marco legal y el desarrollo de estrategias de farmacovigilancia de los alimentos funcionales y nutracéuticos en el país.