La práctica académica es un requisito que se exige a los estudiantes de Trabajo Social de la Universidad del Valle para optar por el título de Trabajador (a) Social. En este ejercicio se viabiliza la articulación de los diferentes conocimientos epistemológicos, teóricos y técnicos adquiridos a lo largo del proceso académico, presentándose entonces como una oportunidad para reflexionar sobre la intervención profesional. El trabajador social según Blanco y otros (2009) y Murcia, Martínez y Cruz (2008) actúa como agente orientador y mediador antes las múltiples situaciones problemáticas que se presentan; desde diferentes escenarios se logra trabajar aspectos como autoestima, autonomía, deserción escolar, que conlleven a superar las dificultades individuales y colectivas que encierran a estos sujetos, generando acciones globalizadoras e integradoras entre la familia y la institución, con el fin de incidir en el proceso evolutivo y adaptativo de los estudiantes y padres de familia. No obstante, se encuentra que el profesional en trabajo social, desempeña diferentes roles, como administrador, investigador, evaluador, movilizador, educador y planificador, generando intervenciones y/o procesos articulados entre los equipos interdisciplinarios (pedagogos, psicólogos, sociólogos etc.), que propendan a solucionar problemáticas y de igual forma brindar aprendizajes a la población con que se trabaja; esto indica que el quehacer profesional se encuentra atravesado por múltiples desafíos ante una sociedad dinámica y cambiante, y por lo tanto exige cada vez más intervenciones, que además de solucionar los necesidades de las Instituciones, propendan al desarrollo de acciones preventivas que promuevan a reforzar los valores, habilidades, conductas y desarrollo integral de la comunidad estudiantil.